

Es un tratamiento no invasivo diseñado para lograr tonificación y fortalecimiento facial progresivo, mediante estimulación muscular.
Es la solución avanzada para combatir la sarcopenia facial (pérdida de masa y fuerza en los músculos del rostro), la cual ocurre por la edad o pérdida de peso.
Gracias a su tecnología, activa zonas específicas donde el músculo ha perdido soporte, logrando que los tejidos dejen de “caer”, permitiendo que el rostro recupere su estructura.
El resultado es un aspecto más definido, rejuvenecido y sin cirugía, sin tiempo de recuperación.
- Favorece la tonificación muscular y la elevación facial: actúa como un “gimnasio” para el rostro, devolviendo la fuerza a los músculos que sostienen la piel.
- Mejora la flacidez y el aspecto de rostro cansado: corrige el aspecto triste o agotado que aparece cuando los pómulos pierden su firmeza.
- Aporta un efecto más firme y definido: suaviza los surcos nasogenianos (de la nariz a la boca) y las líneas de marioneta que se profundizan al debilitarse el músculo.
- Redefine el contorno facial: evita el aspecto “huesudo” o hundido en las mejillas y recupera la línea de la mandíbula.
- Rostro completo: para recuperar el volumen y la armonía general.
- Cuello y escote: ideal para tensar la piel que ha perdido su soporte muscular.
- Contorno mandibular: para definir el ángulo del rostro y reducir el desorden en la mandíbula (según evaluación médica).
Los resultados son progresivos y naturales: se nota una piel más firme, un rostro más tonificado y con mejor definición con el paso de las sesiones. Al recuperar la base muscular, el rostro deja de verse “caído” y recupera su vitalidad.
Normalmente se recomiendan de 6 a 8 sesiones, aproximadamente 1 por semana, según la evaluación médica personalizada en nuestra clínica.
El procedimiento es indoloro; únicamente se siente una leve sensación de calor o estimulación muscular durante la sesión, similar a un entrenamiento facial activo.